COMPÁRTELO

martes 22 de febrero de 2011

El avatar libio

El siempre histriónico líder Libio, Muammar al-Gaddafi, se mantiene en sus trece y seguirá dirigiendo con mano de hierro este país mediterráneo, al menos de momento. Las informaciones que lo situaban en Venezuela se han visto desmentidas por el propio dictador que ha aparecido ya dos veces ante los medios de comunicación defendiendo que la verdad sólo la explican los medios oficiales. La primera comparecencia fue un flash, duró segundos. Quizá por eso la alocución de esta tarde parecía un discurso de Fidel Castro. El líder de la revolución prueba ahora de su propia medicina al ver como se le rebelan las calles. Pero en lugar de achicarse como su homólogo egipcio, saca pecho y bombardea a su pueblo. Los datos oficiales hablan de 300 fallecidos, internet no funciona y con el código civil en la mano, al-Gaddafi amenaza bajo pena de ejecución a quién le tosa.

Enarbolando la bandera del miedo, que tan bien funciona en Occidente, al-Gaddafi alerta a su pueblo de las consecuencias de pretender ser libre. No contento con eso, pronostica la llegada de Al-Qaeda al poder si él se va, o aún peor, el retorno del colonialismo. Más de una hora de arenga para mantener a los suyos firmes, aunque ya le están saliendo enemigos dentro del propio gobierno.

Si hay algo que hace aún más exótica la comparecencia del guía revolucionario es la puesta en escena. Sobre un púlpito y con un background indescriptible, el dictador de ha presentado con más pinta de avatar verdoso que de líder político. El color enmohecido de su rostro parecía fruto del maquillaje o de una especie de broma a escala mundial. Desconozco el motivo que lo ha hecho aparecer en pantalla como si fuera un soldado de Toy Story o como una estatua mal maquillada de las que podemos ver en La Rambla de Barcelona.

Este curioso personaje ha saludado esta tarde por teléfono a otro peculiar elemento. Silvio Berlusconi y él han charlado como "amigos" y aliados y se han dicho algo así como “aquí no ha pasado nada”. Tiempo al tiempo.